martes, 30 de noviembre de 2010

Empobrecer - 30NOV10

El mundo está empobreciendo, EU y Canadá están empobreciendo, o sea, México también. Sinaloa está empobreciendo y este pueblo donde usted vive también. De todos modos el 20% de la gente es más rica que usted y el 80% es más pobre que usted.

Desde el crack de principios de siglo, que Bush nunca pudo levantar, hasta el fraude depresivo en la bolsa que le dejó como regalo a Obama en 2008, la economía y el empleo han estado cada día peor.

Obama ha declarado una congelación de gastos en la Casa Blanca, incluyendo la suspensión de aumentos al personal. Nadie cree que sea suficiente.

Los países ricos en Cancún seguirán sin hacer nada para detener el trastorno ecológico ni el desastre económico global; y los ricos del pueblo seguirán comportándose como si su riqueza no tuviera fin.

La opulencia de los ricos y de sus émulos seguirá funcionando ciegamente hasta que a cada santo le llegue su infiernito: su quiebra y su pobreza. ¿Los pobres? Pobres: seguirán pobres.

Pero los clase-medieros, los pequeños burgueses que no tienen medios de producción, cuyo mercado se ha abatido llevándose al hoyo negro sus aspiraciones de telenovela, sufrirán vergüenzas intolerables; ya no podrán cubrir las deudas impuestas para poder viajar en el tren de vida que vivían, y deberán abandonarlo todo.

Una vez pasada la pena, la agresividad los invadirá de pronto donde menos lo desean: en su casa, entre sus seres queridos. La violencia obsesiva aparecerá día a día con más frecuencia, más fuerza y mayor culpa. Las depresiones que el frío y la Navidad traen consigo se multiplicarán y las quiebras no serán solo económicas sino también afectivas.

¿Le parece feo? No he dibujado ni la mitad de los horrores que el empobrecer introduce en la vida, especialmente cuando la vivimos engañándonos.

Las consecuencias serán irreparables si usted no toma ahora el timón del barco y se refugia en un pequeño puerto, pobre pero seguro, donde sí pueda alimentar y dar abrigo a sus hijos y a usted mismo, mientras pasa el otro año de vacas flacas.

No es eterno, pero lleva tiempo; se puede reparar, pero duele componerlo; necesita primero pasar por la pena de reconocer su realidad: Usted no es miembro del club del 20% de los más ricos. Salga de ahí.

Es aritmética simple: Si egresan 10 e ingresan 5, la quiebra es inevitable; de nada sirve negarlo.

Reduzca a la mitad el gasto, empobrezca, si es necesario cambie esa casa, ese auto y toda deuda que pesa como piedra de Pípila sobre los miembros de su familia, pierda “sus cosas”.

Pensándolo bien... Escoja: O pierde sus cosas y su falso status social, o pierde la mejor parte de su vida: la que no se puede comprar.
http://jperezrobles.wordpress.com/blog; PB101130Empobrecer.docx; 19:10; 2304Car.

No hay comentarios: